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La alimentación para la tercera edad tiene un hondo significado psíquico-físico hasta el punto de que para muchos comer bien es sinónimo de vivir bien, por ello mediante la alimentación podemos:
- Prevenir desarreglos metabólicos.
- Adecuar las materias primas a las patologías más frecuentes en la tercera edad: diabetes, hipertensión, colesterol elevado...
- Eliminar la sensibilidad a las toxi-infecciones alimentarias.
- Combatir la inapetencia por medio de unos menús atractivos y variados, que garanticen su aporte energético y nutricional.
Orientaciones dietéticas en Residencias de Ancianos
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